Los avances técnicos están revolucionando el
mundo del tablero
UN JAQUE POR VÍA POSTAL
Josep Mercadal, reciente
campeón de España de ajedrez por correspondencia, ya se encuentra
disputando, desde la mesa de su despacho, el título mundial.
Rubén Pérez Atienza. Ciutadella.
"Diario Menorca".
Josep
Mercadal Benejam, que acaba de proclamarse vencedor de la 22 edición
del Campeonato de Ajedrez por Correspondencia y actualmente está
jugando la final del campeonato del mundo, confiesa haberse iniciado
en el mundo del tablero a una edad tardía, a los 15 años, cuando
comenzó a jugar sus primeras partidas en el Cercle Artístic de
Ciutadella.
Con el paso
de los años, Mercadal se ha especializado en una nueva modalidad, el
denominado ajedrez a distancia. "Se podría definir como aquellas
partidas en las que los dos contrincantes no coinciden ni en el
espacio ni el tiempo. Yo puedo mover una pieza ahora mismo y el otro
jugador tomarse incluso dos días para hacer la siguiente".
El campeonato
que acaba de ganar ha durado cerca de tres años. "Esta modalidad no
funciona por eliminatorias, sino que juegas unas 12 partidas de
forma simultánea y se establece un criterio de clasificación para
conseguir acceder a la final. En este último campeonato éramos siete
y se jugaban dos partidas contra cada contrincante". Para alzarse
con el título de campeón, Mercadal registró una marca de 10,5,
gracias a nueve partidas ganadas y tres empates, después de haber
quedado empatado en la segunda posición en la anterior edición del
campeonato.
Las
posibilidades de la red
Josep juega
al ajedrez a través del correo postal desde hace unos 20 años,
momento en que dejó de participar en partidas cara a cara, pero las
ventajas que ofrece la técnica están haciendo que se pase al correo
electrónico. "El problema es que en Menorca sólo se juega los
sábados durante cinco o seis horas por la tarde, y entonces llega un
momento que por razones familiares no puedes adaptarte a esos
horarios, y no siempre es fácil encontrar gente para echar una
partida durante cualquier otro día de la semana. Por eso, la
alternativa del ajedrez por correspondencia me vino de perlas. Por
ejemplo, si hoy me llega un carta y no tengo tiempo de estudiar la
jugada, ya lo haré mañana. A veces, cuando es necesario, he llegado
a estar tres semanas estudiando un movimiento, en las partidas más
duras".
Dada la larga
duración de los campeonatos, Mercadal está continuamente comenzando
concursos y ahora está participando "en un proyecto en el que estoy
muy ilusionado, que consiste en un grupo formado con tres amigos de
Ciutadella, y ya estamos jugando la final del campeonato de España
por equipos. Comenzamos hace tres meses, pero aún tendremos que
esperar alrededor de un año y medio para que alguien se alce con el
triunfo".
Esta afición
le permite estar en contacto con gente de todo el mundo con la
ventaja de que el idioma no supone el mayor problema, ya que, como
comenta, el ajedrez es un lenguaje universal. "Así todo, las páginas
web están diseñadas para poder charlar con los contrincantes, aunque
no siempre lo hacemos. Yo he jugado con gente de todo el mundo,
rusos, chinos, japoneses... personas alrededor de todo el globo".
La entrada en
funcionamiento de internet y el ordenador personal han sido dos
herramientas fundamentales para el progreso del ajedrez. "Por
ejemplo, ahora puedo conectarme en directo con un campeonato en el
que está participando Vallejo en Mónaco y seguir todos los
movimiento, algo impensable hace unos años".
Mercadal, profesor de Ciencias en el Instituto Josep Maria Quadrado,
reconoce que le dedica al tablero todo el tiempo que le deja libre
el trabajo y la familia. "Es bastante dudoso que el ajedrez pueda
considerarse como un deporte, pero de cara a la formación mental es
una actividad excelente. Jugando aprendes un modo de pensar las
cosas que después puedes aplicar a la vida diaria. Se trata de un
juego de decisiones con las que tienes que ser consecuente. Más que
un pasatiempo, una ciencia o un deporte, se trata de una manera de
pensar".